Seguidores

sábado, 18 de septiembre de 2010

Capítulo 13. ¿Una foto?


Iba camino de la clase de 2 de bachiller de ciencias porque la loca de filosofía me había mandado a repartir unos papeles. Los cotilleé un poco mientras divagaba por los pasillos intentando recordar que aula era. Los papeles eran los resultados de las pruebas iniciales y visto lo visto, iba a tenerme que poner a repartírselas a cada alumno en mano, mientras todos te observan como buitres esperando a que les llegue el suyo.
Paré en seco frente a una puerta. En la parte superior había una placa:

Aula 3.12
2º BACH. Ciencias y tecnología.

Di unos golpecitos suaves y me asomé.

-          ¿Se puede?
-          ¡Claro que si Celeste! Ya me dijo Elsa que les traerías los… ¡anda! No me acuerdo que era. –todos rieron. Nuria estaba chiflada y desde luego no era una maestra de matemáticas convencional. Había sido mi maestra durante toda la secundaria pero las matemáticas ya eran historia para mí, gracias a dios.
-          Los resultados de las pruebas iniciales, Nuria.
-          Claro, eso decía yo. Ponte a repartir y mientras yo me siento, con semejante rubia de ojos azules rondando por ahí ¿Quién me va a echar cuenta?
-          Nuria tu te conservas mejor, a ricitos de oro ya se le nota una edad… -le saqué la lengua a Javi (aunque me encantaba que me dijese ricitos de oro) y me puse a repartir.


Conocía casi todos los nombres escritos en aquel montón de papeles. Me alegré al acordarme de que Iván no estaba en esta clase, aun no había hablado con él desde ayer por la tarde. Además, Lucas estaba en esta clase y si me daba vergüenza uno tener a los dos mirándome… solo pensarlo me ponía nerviosa. Pensé que si eso fuera así, la mirada de Iván habría sido más que impaciente por el papel, acusadora hacia mi persona. Pero lejos de alegrarme de que Iván no estuviese aquí, la mirada acusadora era de Lucas. Quizás fuesen imaginaciones mías, pero estaba deseando que aquella montaña blanca se acabase e irme de allí. T y tu.

El último papel, solo me quedaba uno. Sabía de quien era sin mirar el nombre, puesto  que era el único al que aun no le había dado. Igualmente miré el nombre para asegurarme. Ponía Lucas, como imaginaba, pero los apellidos no me cuadraban…

-          ¿Lucas Castillo Ribas?
-          ¿Ahora resulta que no me conoces? –dijo el apelado. Me giré a verle la cara de estúpido. ¿Qué puñetas le había echo yo? Me acerqué a la mesa de Nuria.
-          Nuria, no se de quien es esta prueba, así que dile al dueño que lo siento. –la dejé encima de la mesa del profesor y me dirigí a la puerta. –Hasta luego.

Le podría haber respondido “no” perfectamente a su pregunta. Primero porque a ese chico chulo y estúpido con los brazos alrededor del respaldar de su silla, como si en vez de la silla lo que estuviese abrazando fuera el mundo, no era conocido mío. Y segundo, porque había dado por hecho que su primer apellido era Fernández, ¿Qué culpa tenía yo de que estuviesen cambiados en su perfil? Lucas Castillo… ¿Dónde había escuchado antes ese apellido? Bueno, no tenía importancia.

Entré en clase, pidiendo a gritos que la paranoica hora de filosofía fuese eterna y que la puerta por la que yo acababa de entrar estuviera sellada de tal manera que los problemas se quedasen fuera.

Pero eso era demasiado pedir, y el timbre que siempre deseaba escuchar, sonó en el momento más inoportuno.

-          ¡Al fin! Bendito descanso, voy a llegar al parque y va a ser como si estuviera en el paraíso, te lo juro.
-          Igual que yo Andrea… igual que yo.

Llegamos al parque casi las últimas y me senté en el césped como si allí no hubiese nadie. Ni miré ni saludé. Ausente total. Me aparté de los demás porque se estaban haciendo fotos, seguramente con la cámara de Iván porque el siempre la llevaba a todos lados. Le encantaba la fotografía.

De repente arrancar césped me pareció algo fascinante.

-          ¿Qué te pasa a ti? –dijo el dueño de unos zapatos que pisaban mi césped.
-          Nada. –suspiré y se sentó a mi lado.
-          No entiendo esa cara, ¿no te lo pasaste bien ayer? –ironizó.
-          ¿Estás celoso? –sonreí con malicia.
-          ¿Yo? ¡Venga ya! Solo que no soporto que andes con ese tío, eso es todo.
-          Eso es tener celos. –Lucas suspiró.
-          Celeste, se que me he portado como un capullo todo el día, pero a ese tío lo conozco no se de que, solo se que de nada bueno. –le miré incrédula. Parecía querer decir algo de lo que no estaba seguro pero al final se decidió a decir. -¿tienes algo con él?
-          No, es solo un amigo.

Justo en ese instante tocó la sirena del instituto. Hasta los seres inertes se interponían entre nosotros, suspiré. Lucas se levantó y mientras lo hacía me dio un beso en la mejilla que me quemó por dentro, pero era un fuego dulce, un calor apetecible.

-          ¿Por qué no os hacéis una foto los cuatro? - dijo Iván refiriéndose a Gabriel, Víctor, Aitor y Lucas. Esta proposición me olía a chamusquina.
-          ¡Ey tío! Vamos ha hacérnosla –dijo Gabriel con su entusiasmo habitual por todo.
-          Venga, déjate de mariconadas. –le respondió Aitor.

Al final se hicieron la foto, e Iván le entregó la cámara a Lucas para que viese que le parecía. Esta ya no olía a chamusquina, olía a hectáreas de bosque quemado. Lucas la cojió sin mucho entusiasmo.

-          Aquí no está la foto.
-          Busca por ahí, tiene que estar. –le respondió Iván.
-          Pues yo no la ve… -Lucas apartó los ojos de la cámara y los posó en mí, que aun seguía sentada en la hierba verde. Dejó de mirarme y murmuró algo que no logré entender. Se volvió y le dio la cámara al primero que se encontró, que fue víctor, pero lo mismo podría haber sido un desconocido que no se habría parada a mirarlo.
-          Ce… Cele, creo que deberías ver esto. –me dijo Víctor. De seguida me levanté y fui hacia él sin entender nada.
-          ¿Qué demonio hay en esa cámara? –me la tendió y miré la pantalla. Era una foto de Iván y mía, el tendido en una cama sobre mi, besándome.

¡Ahora entendía que narices fue aquella luz! ¡El flash de la cámara! Eso fue lo que me despertó. Busque a Iván con la mirada, sonreía complacido, mientras yo borraba la foto.

-          ¡Lo has hecho adrede! –le acusé. No me lo negó.
-          El juega con tu subconsciente, no? Lucas… -me remedó. –yo juego con la fotografía, sabes que me encanta.
-          ¡No me vuelvas ha hablar imbécil! –me di la vuelta en dirección al instituto y tiré la cámara al césped. Lástima que no cayera en el suelo.
-          ¡Venga Cele! No te pongas así. ¡Ni que estuvieseis saliendo! Me juego el cuello a que ni siquiera reconoces que te gusta. Bueno, eso es lo que dicen por aquí, quizás estén equivocados y aun yo…. –no quería escuchar una palabra más y comencé a andar de nuevo. - ¡Pero no te vayas!


Por favor que termine ya. Solo quiero irme a casa con Andrea y mi prima y babear de los chicos de las series americanas. Eso si que son chicos de verdad, no te hacen nunca daño, siempre están disponibles cuando los necesitas, son tan guapos y perfectos que siempre te preguntas, ¿Dónde se meten esos tíos?
Una tenía que conformarse con esto, no podía ser actriz y besar a esos chicos aunque fuesen ficticios… ¿A esos chicos? Celeste cariño, ni siquiera besas a estos, y para una vez que crees encontrar a alguien aun mejor que esos de las series americanas… Vas, le besas en sueños y trastocas todo. ¡Tonta!

Ahora tenía dos opciones, salir corriendo a casa y no encontrarme a nadie o esperar a Lucas en la puerta y explicarle lo de la foto, ¿pero que le iba a decir?

“Mira que no se porque te estoy explicando esto, pero ese beso no era a Iván, ¿vale? ¡Era ti! Sí, sí, a ti, como te lo cuento. ¿¡Qué no te lo crees!? Si es lo mas normal del mundo…”

Mejor saldré corriendo en cuanto cruce esa verja, que parece estar a kilómetros de aquí.



Y eso hice, creo que en seis años que llevaba en este instituto esta fue la primera vez que salí la primera. A Andrea la perdí, pero ya la vería aquí en mi casa, puesto que se iba a quedar hasta que Lidia se fuese.


-          Pues que desilusión, no se llama Lucas Fernández.
-          Me encanta la conclusión que has sacado de todo esto, es muy productiva. - puse los ojos en blanco.
-          Tía, ¿pero no te suena de algo el apellido Castillo? – me preguntó. Asentí pensativa. –Espera, ¡ya se! ¿Te acuerdas lo que me contaste ayer sobre la conversación de los padres de Iván y Pablo?
-          Es verdad… he oído en la oficina que Eduardo Castillo y su familia se han mudado aquí. –rememoré las palabras de Miguel, el padre de Iván. Cojí mi móvil y busqué en la agenda el nombre de Víctor o Aitor, llamé a este último ya que salía primero en la lista.
-          ¿Qué haces? –me susurró Lidia.
-          Shh… ¿Aitor?
-          ¿Cele?
-          Si, necesito preguntarte algo, es una estupidez no te preguntes por qué. -porque estoy harta de esta incertidumbre de no saber de que demonios se creen conocer, pensé. -¿Cómo se llama el padre de Lucas?
-          Que rara eres… -rió. –Eduardo. Eduardo Castillo. 

7 comentarios:

  1. Hola :$!
    Acabo de descubrir tu blog a través de la página de recolección de tuenti.
    Espero que no te importe que me pase :)
    He leído la entrada y wau,está estupenda ^^
    Me iré leyendo poco a poco los capítulos desde el principio para engancharme bien a la historia :)

    Si te apetece pasar por mi blog y dejarme tu opinión:
    http//anisensations.blogspot.com

    Un beso!

    ResponderEliminar
  2. esta genial
    yo en mi blog tengo los dos primeros capítulos de mi historia, leelos y me dices que te parece

    http://juvenilfyr.blogspot.com

    ResponderEliminar
  3. Me ha encantado pero me he liado bastante con el padre de Lucas. Bueno ya se descubrirá de que va el tema :)
    Besos

    ResponderEliminar
  4. o.O
    ALA QUE FUERTE!!
    Algo me olia pero ...

    ResponderEliminar
  5. Ay ay ay.. XD
    Estoo no me gustaa..y que capullo Iván..no me esperaba esoo T.T

    Espero al siguiente capítuloo
    Besoos

    ResponderEliminar
  6. Iván es puro asco xDDDD
    Sigue prontito que quiero que estos dos se arreglen y a ver que pasa con todo.

    ResponderEliminar
  7. Waaaaaa, me imaginaba k algo sucio aria ivan y espero k lo arregle con lucas!!! Y algo me huele mal con el cambio de apellido y demas, no se pork m da k tiene algo k ver el hermano de ivan con el hermano muerto de lucas!!! nu se!! seguiré leyendo!! bss wapa

    ResponderEliminar