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viernes, 24 de septiembre de 2010

Capítulo 15. Blancanieves.

Posiblemente fui la persona más pesada del mundo durante el trayecto, no recordaba cuantas veces había preguntado “¿A dónde vamos?”, pero siempre se negaba a contestar con la excusa de que era una sorpresa. Si no fuese porque estaba a mi lado, la media hora de camino antes de llegar a Horquilia, –un barrio a las afueras de la capital, lleno de niños ricos, engreídos, egocéntricos y caprichosos –se me habría echo eterno.

Solo había estado allí un par de veces para jugar algún partido de Voley. Una vez me ofrecieron entrar en el equipo pero ni siquiera me lo pensé. Me gustaba el mío con las chicas de siempre y con entrenamientos de verdad. Ellos pagaban para ganar y ganaban para alimentar su ego que ya debía estar rozando la obesidad.

Aunque este sitio me gustaba. Jamás había estado en un restaurante así. O Lucas era rico o tendría que empeñarse para pagar lo que sea que estuviésemos comiendo. No me cupo duda de que era lo primero y que su familia era importante, después de ver la efusividad con la que salió el dueño del hotel a saludar al “Señor Castillo”.

El restaurante era precioso. El suelo de el gran salón gris y oro, la decoración clásica, llena de tonalidades beige y oros. Me recordaba el interior de un casillo francés. La vajilla y la ropa de cama encajaban perfectamente con el resto y las mesas estaban lo suficientemente separadas como para mantener una conversación privada.

Me pregunté que dirían de mí todas aquellas personas tan snob, si pudiesen escuchar mis pensamientos, seguramente pensarían que soy patética, describiendo en mi mente aquel elegante lugar como si fuese una niña en Disney Land.


-          No es para tanto, solo lo aparenta. Es todo muy bonito por fuera, pero la mayoría de las personas están podridas por dentro. –dijo Lucas despertándome de mis cavilaciones.
-          Pareces saber mucho sobre eso. –respondí.
-          Llevo dieciocho años viendo esa fingida amabilidad, las falsas sonrisas y muestras de cariño en forma de coches. –bufó.
-          ¿Vivías aquí? –asintió, era una pregunta tonta –supongo que tu coche es una de esas “muestras”; puedes decirle a quien sea que te lo haya regalado, que yo también quiero cariño. –me reí pero a él no perecía hacerle demasiada gracia.  –aunque parece que tu no, quiero decir, nunca te he visto conducirlo.
-          Tienes razón y llevarlo hoy a sido porque no tenía más remedio, no creo que llegases muy lejos con esos tacones. –rió quitándole importancia mientras yo seguía sin entender que tenía de malo un coche. Se percató de eso y suspiró antes de decir. –me lo regaló mi padre, pero hubiera preferido que se dignase a aparecer por casa el día de mi cumpleaños. –comenzó a parlotear como si no estuviese hablando con nadie, diciéndoselo así mismo. –Mi hermano era como el pilar de la familia, cuando se fue no quedo nada. Solo coches, casas enormes y lujos, al fin y al cabo, nada. Mi padre trata de evadirse con el trabajo, no se da cuenta de que tiene un hijo más. Pero eso es lo de menos, –se veía en sus ojos como intentaba fingir el dolor que esto le causaba. – lo peor es que no esté en casa con mi madre y oírla llorar a escondidas. Se cree que lo soluciona todo con el dinero y no tiene ni puta idea. –depositó de nuevo la mirada en mi, escuchándole atónita. –así que por eso nunca utilizo el coche, es como… rendirme.
-          Y si tanto odias todo esto, ¿Por qué me has traído aquí? –cambié de tema, no quería incomodarle ahora. Sonrío, ocultando toda la tristeza anterior.
-          Supongo que quería impresionarte. –carcajeó. –además, aquí estamos más cerca de adonde te quiero llevar.
-          ¿Qué? –pregunté extrañada.
-          Vamos, ¿no pensaras que te he ocultado con tanto ahínco a donde te voy a llevar, para traerte a este restaurante verdad? –obvió. Me encogí de hombros, ¿Cuántas veces se creería que me traían a sitios así? Es más, ¿Cuántas veces me han llevado a mí a cenar? El romanticismo estaba escaso en mi corta vida.
-          ¿Y a dónde me vas a llevar? –pregunte de nuevo, a ver si había suerte.
-          Te cansarías de preguntarlo antes de que te lo diga. Solo puedo asegurarte que allí solo llevaría a alguien especial. Tanto como aquel lugar, al menos para mí. –estiró el brazo a lo largo de la mesa para cojerme la mano.


Aunque no pudiese imaginar dónde me llevaría, pensé que conforme avanzáramos con el coche me hiciese al menos una ligera idea. Me equivoqué, cuanto mas avanzábamos más me perdía. No creía que estuviésemos demasiado lejos de Horquilia, solo a unos quince minutos, pero si me soltaran aquí, posiblemente no encontraría el camino de vuelta. Me encantaban las sorpresas pero me estaba empezando a inquietar, aunque eso no era ningún problema, al contrario.

Me ilusionaba la idea de no saber a donde ir, el riesgo de perdernos, por lo que no podía parar de sonreír. La carretera había dejado de ser tal para convertirse en un estrecho camino de arena.  Lucas me preguntó en varias ocasiones si quería que volviésemos creyendo que tanto entusiasmo por mi parte por nada, era extraño. Pensaba que era solo por complacerle y se lo tuve que repetir hasta la saciedad para que se lo creyese.

Paro el coche al fin, en medio de un claro. Me desilusioné un poco, al ver que tras las luces de los faros solo se veían árboles, nada especial. Tampoco sabía que esperaba encontrarme en medio del campo y quizás por eso mis expectativas fuesen más altas.

Me dispuse a bajarme del coche, pero Lucas me frenó.

-          No bajes, espérame aquí. –apagó las luces y salio del coche con unas llaves en la mano. Observé casi a ciegas, como andaba entre la maleza con su cuerpo perfecto y su porte elegante.

No llegaba a comprender como podía ir a oscuras por aquel lugar, era imposible que viese el suelo a no ser que se lo conociera a la perfección. Y desapareció entre los árboles.

A los pocos minutos algún sitio a unos pocos metros de allí se iluminó. A través de los que creía que eran eucaliptos se contemplaba una tenue luz anaranjada y, curiosa, salí del coche. Hacia un frío que pelaba.

Mis ojos se habían acostumbrado a la oscuridad y aquella luz también ayudaba para ver a Lucas regresar a donde yo estaba. Se paró a mi lado quitándose la chaqueta y poniéndomela encima.

-          No, te vas a morir de frío. –rechacé.
-          No me vas a ganar a cabezonerías, eh –rió poniéndomela de nuevo. Era un oferta irrechazable, estaba calentita y olía a él. –vamos. –me dijo al ver que no caminaba.
-          Te prometo que si supiera por donde tengo que pisar andaría. –podía verle ofreciéndome su mano y por supuesto, se la coji.
-          ¿Eres un vampiro o algo así? No entiendo como puedes ver.
-          Veo lo mismo que tu Celeste, solo que se me el camino. Se que los vampiros románticos están muy de moda, siento desilusionarte. –los dos nos reímos.
-          Prefiero a un Lucas que a un vampiro.
-          ¿Y que especie es un Lucas? –rió.
-          No lo se, cada dos minutos descubro algo nuevo de él. –le sonreí. –aun así, lo prefiero, no sabes cuanto.

Puede que fuese aquel cruce de miradas que me puso los pelos de punta, junto a la primera impresión de aquel sitio, lo que me hizo parecer en un cuento de hadas. Aunque puede que todo esto fuese un sueño y seguro que tendría más sentido.

Todo era pequeño. La casa era de piedra con el techo bajo y la chimenea sobresalía por un lateral. La puerta y las ventanas eran de madera y en la entrada había sembradas muchísimas matas de rosas, de todos los colores. Un gracioso riachuelo –proveniente de una pequeña cascada y que se perdía entre los árboles pasaba frente a la casita, obligando a cruzarlo por un pequeño puente de madera que llegaba hasta ella.

La luz venia de la entrada de aquella casa de cuento de hadas, que a pesar de que se notase que no estaba habitada, seguía siendo perfecta. La luna en lo alto y las estrellas eran complementos que embellecían aquello aun más.

Intentaba recordar como se cerraba la boca para que pudiese decir algo, Lucas lo esperaba.

-          Es… precioso. –posiblemente podría haber sido más original pero estaba aun pasmada. -¿De dónde has sacado esto? –el sonido de su risa tenía que estar relacionado con mi cara de tonta…
-          Es… básicamente mía.
-          ¿De verdad? ¿Me prometes que no va a salir Blancanieves por esa puerta?
-          La única princesa que va a atravesar esa puerta, vas a ser tú.

Y así fue. La casa era casi solo una habitación. Solo había un departamento más donde se encontraba una cama enorme y otro con el servicio. El resto era todo salón y una pequeña cocina antigua. No permanecimos allí dentro aunque el olor a cerrado incluso era acogedor, pero las vistas de afuera eran demasiado tentadoras y Lucas coincidía en que la parte de afuera era lo mejor.



-          ¿Qué fue lo que paso en casa Iván? –preguntó Lucas. Me cojió totalmente desprevenida, contemplando las primeras hojas del otoño flotar sobre el agua. Estábamos sentados sobre el puente, que carecía de barandilla y dejaba mis pies descalzos recolgando hasta casi rozar el agua.
-          Estaba confundida y metí la pata. –me sonrojé era una respuesta insuficiente pero concretizar más me daba vergüenza. Pero su mirada me animaba a seguir, suspiré. –prométeme que no te reirás.
-          Oye, si no quieres contarlo no pasa nada. –era una buena opción pero ya llevaba demasiado tiempo fingiendo y siendo cobarde, y si no era hoy ¿Cuándo se lo iba a decir?
-          Estaba casi dormida pero ya estaba soñando, por eso no me di cuenta. Siempre empiezo a soñar antes de dormirme. Es verdad que el flash de la cámara me desvelo, pero… cuando me besó el sueño seguía pareciendo real.
-          Estabas soñando con él. –murmuró a regañadientes pero sin enfadarse.
-          No, soñaba contigo. –no sabía como había reaccionado porque me negaba a mirarle a la cara. Mis mejillas ardían y hasta la chaqueta me sobraba del calor.
-          Ey… -susurró agarrando mi mentón para que le mirase. Estaba sonriendo pero no con malicia, si no dulce, muy dulce. Su mirada me electrocutaba el estomago, tal cual no estaba segura de sobrevivir. Nunca jamás había estado tan nerviosa, con ninguna otra persona y ni siquiera la primera vez que nos besamos. –Celeste, respira.

Que se hubiese dado cuenta de que me hacia perder la respiración literalmente, no ayudaba a que me calmase. Hundí la cara en su hombro esperando que eso funcionara y sonriendo como una tonta. Al tiempo que yo trataba de calmarme cojió mi mano y la apoyó en su pecho. Su corazón brincaba tan rápido como el mío.


-          Quizás te ayude saber que tu también me pones nervioso. –aun así su cara seguía tranquila y serena, no como la mía, y su voz firme.  De pronto se puso más serio, pero sin perder la dulzura. –Solo hay una sola cosa que puede calmarlo, aunque cuando lo pruebas es imposible de dejar, una droga sana. Pero estoy dispuesta a correr el riesgo, si es contigo.


Las últimas palabras no eran más que susurros, mientras se acercaba más y más a mí. Y estando ya a solo unos centímetros aun parecía demasiado lejos. El momento en nuestros labios se rozaron, nuestras bocas se juntaron y nuestras salivas se mezclaron estaba segura de que nunca había sentido algo tan mágico. Y tan desesperado.

Uno de sus brazos me apretujaba contra él y la otra subió mis piernas a su regazo sosteniéndome completamente mientras yo solo me preocupaba de acariciarle el pelo y la nuca. Muy de vez en cuando nos separábamos y nos besábamos en el cuello, en la mandíbula… y una de esas veces, en la que Lucas mordía mi oreja provocándome escalofríos, se decidió a hablar.


-          ¿Qué pasa? –le dije intentando recuperar el aliento.
-          Nada, quiero decirte algo, pero lo haré cuando estés preparada. –sabia perfectamente a que se refería.
-          Dime que esto no terminara mañana. Es lo único que necesito escuchar ahora.
-          Te lo prometo. –y nos fundimos de nuevo en un beso.

17 comentarios:

  1. Me pregunto ¿Cómo puedes escribir tan bien?
    Me encantan!!!!
    Besitos(:

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  2. Jajajajaja te sales del recuadro!!!! xDD ke sepas ke te comento, pero ke no he leido el capitulo, ya ke kiero leerlo desde el principio!! bueno, es lo suyo!! xDD y ahora no tengo tiempo!! solo me paso a decirte que el blog está muy bien y ke pronto comenzare a leerte!! asik te sigo!! nos leemos!! bss

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  3. EL MEJOR CAPÍTULO DE TODOS SIN DUDA!
    ME LO HE LEIDO 2 VECES!
    Enserio, esta supeer bieen:)

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  4. blancanieves el mejor capitulo :) i qiero maas :)

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  5. Ö IMPRESIONANTE CAPITULO!
    Sigue escribiendo estoy enganchada!!

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  6. Ohh me encantó en capítuloo, muy romántico (8)
    Ya estoy a la espera de otro capítulo:D

    Besoos!

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  7. Ya estoy aquí!!! Que no estaba por casa.
    Me ha encantado el capítulo, Lucas es tan mono...oins.

    Sigue pronto por fis.

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  8. hola!!
    no te deprimas que la historia te esta quedando genial :) y ya ves que la gente si te comenta! xD
    Yo tambien seria superpesada si no supiese a donde iba con este!! ais me a encantado!! yo quiero uno asi! y luego el restaurante ese... puff me encanto! y lo de dime que esto no terminara mañana, es lo unico que necesito escuxar hoy! ais es precioso! superromantico! escribe mas!!
    un beso guapa :)

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  9. te llevo siguiendo unos dias...
    me encanta tu historia y qe pongas tus actualizaciones en tuenti ayuda bastante!
    muchas gracias por escrbir lo haces muy bien!
    feliciidades y no te deprimas qe yo no tengo comentarios todavia :S
    un besitoo

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  10. hola! me gusta la histoiia, me tienes enganchada! :) sigue escribiiendo! :D

    PASATE X LAS MIIAS!
    http://vermouth-lashistoriiasdenatsue.blogspot.com/

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  11. Este ha sido el mejor capítulo que he leido :D
    Amo tu historia y no te deprima. Yo casi no tengo comentarios pero tu tienes un montón. Además aquí me tienes a mí que voy ha seguir tu historia hasta el final :)
    Bueno que ame este capítulo y siento comentar tan tarde ya casi no tengo tiempo para comentar
    :(
    Besos yaquí me tienes para lo que quieras :)

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  12. Dios Dios DIos!! increíble, sigue escribiendo así por fvor, el final insuperable. Tienes talento para enganchar y hacer que cualquier persona que lea un capítulo se enganche por completo. Aprovéchate. un besazo!

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  13. Oh dios mio esto va de bien en mejor, y seguirá*_*
    Que bien escribeeees, me encanta de verdad!
    Y este capítulo es una pasada, y el final oh dios mio el final. Jajaj no hay descripción para el final:D
    Sigue pronto! Un besazo enorme :)

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  14. Me encanta el blog . Te sigo , te dejo el mio http://more-than-words.over-blog.com

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  16. Ya te comenté y ahora m paso para decirte ke he leido los capitulos seguidos, sin parar!! y k este capítulo , como todas dicen.. es el mejor sin duda!! demasiado romantico, demasiado todo!! perfecto!! Me voy al siguiente!! bss wpa!!!

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